
Siguiendo la ruta de los vinos
allí donde los sueños son frescos
y se permiten un paseo por las estrellas
Allí donde el horizonte azul y verde de Cimadevilla
se corona por el elogio del loco del cerro
Allí donde Jovellanos lloró tu partida
en cuanto tu mano se acercó a la puerta
Allí encontré el origen de un espíritu celeste
que riega de caricias nuestro camino
cuando el mundo es esquivo
cuando las sirenas susurran nuestros oídos
En cada mirada
nos perdemos en la locura de las palabras
y en cada palabra
nos vaciamos de risas imperfectas
Sigue llevando tu riego por la sequía de mis soles
que las noches sin brisa son muy largas
y aún debemos llevar muy lejos la mochila que carga
nuestro destino
Radio Alaró 2006*